Con los años, las tecnologías se han ido acercando al cuerpo. Hasta no hace mucho, para atender una llamada uno tenía que caminar hacia el teléfono fijo. Ahora solo basta con sacar el móvil del bolsillo y llevarlo al oído o conversar directamente a través de pequeños audífonos los Airpods de Apple– en nuestras orejas. Todo indica que la próxima fase de las telecomunicaciones irá más allá: las tecnologías traspasarán la piel y se internarán dentro de nuestros cuerpos.

Elon Musk anunció que su compañía Neuralink está lista para implantar chips cerebrales en seres humanos. Sin embargo, especialistas en bioética alertan de los posibles riesgos detrás de esta práctica. Según Elon Musk, este dispositivo permitiría que las personas puedan comunicarse con los ordenadores a través de sus pensamientos. El dueño de Twitter también explicó que ya ha presentado la mayor parte de la documentación de Neuralink a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos).

«Creemos que en unos seis meses deberíamos poder tener nuestro primer Neuralink en un humano”, dijo el multimillonario de la tecnología. Durante la presentación de Neuralink, Elon Musk mostró un video de monos escribiendo con la mente y jugando ping-pong gracias a los chips implantados en sus cráneos.

Acerca del anuncio de Elon Musk de colocar dispositivos en el cerebro humano, el sacerdote Español Juan Manuel Góngora dijo en su cuenta de Twitter que “el transhumanismo no acabará bien”. La bioética española Elena Postigo, miembro de la Pontificia Academia para la Vida, señala que el transhumanismo es un movimiento que busca mejorar las capacidades físicas y cognitivas de la especie humana.

La experta explica que el objetivo sería eliminar “aspectos indeseables” de la condición humana como el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento, y el ser mortales. “No tiene sentido demonizar la ciencia y la técnica, que están al servicio de la humanidad”, recuerda la experta en bioética, “pero sí es necesaria una reflexión para hacer buen uso de ambas, siempre al servicio de la persona y de las generaciones futuras”.

Postigo recuerda que el transhumanismo es una etapa en la búsqueda del «posthumano». Se trataría de una persona que ha sido mejorada para tener mayores capacidades físicas, intelectuales y psicológicas que un humano normal. Para lograr este objetivo, los científicos utilizarán la edición de genes, la nanotecnología aplicada al cerebro, la mejora moral con fármacos y otros medios.

La experta también mencionó el desafío bioético que supone «el nanochip que Elon Musk plantea con Neuralink para mejorar ciertas capacidades cognitivas o reparar ciertos daños cerebrales». La especialista en bioética alerta que detrás del transhumanismo existe “una visión reduccionista de la persona, la naturaleza humana y la dignidad”.

Postigo plantea algunas preguntas: “¿Por qué suponen que es deseable vivir indefinidamente? ¿Están la perfección física y la felicidad directamente correlacionadas? ¿Debemos esforzarnos por mejorar al ser humano y ampliar sus capacidades, o sólo proporcionarle la mejor vida posible? ¿Quién fija los límites de la biotecnología?”, dice la experta.

Otro factor a tomar en cuenta, según señala la bioeticista, es que el transhumanismo plantea la eugenesia o “beneficencia procreativa”. Este método consiste en la búsqueda de seres perfectos desde su etapa embrionaria. “Esto me parece grave desde el punto de vista ético y legal. Solo tendría derecho a existir el perfecto”, alerta Postigo. Finalmente, la experta señala que “el transhumanismo es una corriente que puede ser abordada desde múltiples perspectivas” y que “no cabe duda de que será una corriente que dará mucho que hablar en las próximas décadas y que tendremos que pensarla bien”.

Por Redaccion Digital

Mexicana,comunicòloga.#RedesSociales #CommunityManager #SocialMedia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *