Lo sabemos o a veces lo olvidamos, pero la mayoría de las vacunas, cuando causan fiebre,  lo hacen en las primeras 48-72 horas tras su administración.

Y es que con información de especialistas, los efectos secundarios temporales, como el dolor de cabeza, fatiga, náuseas y fiebre después de vacunarse, son respuestas normales a estas preparaciones en el proceso de adquirir inmunidad contra una enfermedad.

En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que, como cualquier otro producto médico, las vacunas pueden ocasionar otros síntomas, pero asegura que la mayoría de ellos son leves y desaparecen por sí solos en pocos días.

La vacunas cumplen su función

Según detallan autoridades sanitarias, el “sistema inmunológico tiene dos brazos principales, y el primero se activa tan pronto el cuerpo detecta un intruso extraño.”

De tal manera que “los glóbulos blancos se dirigen al lugar, generando una inflamación responsable de los escalofríos, el dolor, la fatiga y otros efectos secundarios”.

La Asociación Española de Pediatría refiere que las vacunas son medicamentos que estimulan las defensas y activan el sistema inmunológico. Es por esta razón que durante el proceso de enseñar a nuestro cuerpo cómo defenderse de las infecciones, la fiebre puede presentarse como una reacción.

Lo anterior, lejos de ser una señal de preocupación, significa que la vacuna está cumpliendo con su función.

“Tener fiebre tras la vacunación no quiere decir que el medicamento no haya hecho bien su trabajo o que lo haya hecho mal. Al contrario. En cierta forma confirma la respuesta del organismo.”, explica la institución.

Toma en cuenta que la mayoría de las vacunas, cuando causan fiebre, lo hacen en las primeras 48-72 horas tras su administración.

Sentirse mal o tener molestias después de vacunarse contra COVID-19 e influenza no siempre es una mala señal.

Así lo constatan investigadores de la Universidad de California, campus San Francisco, y de la Universidad de Brown, en Rhode Island, quienes descubrieron que los síntomas que pueden presentarse tras la vacunación también podrían reflejar una mayor producción de anticuerpos que combaten el virus.

Tras realizar un estudio, se determinó que las personas que presentaron efectos secundarios después de la segunda dosis de la vacuna tenían más anticuerpos contra el coronavirus al mes y seis meses después de la aplicación, en comparación con quienes no tuvieron ningún síntoma.

No obstante, “la ausencia de efectos secundarios no debería tomarse como una señal de que la vacuna no está funcionando”, explicó Alessandro Sette, codirector del Centro para la Innovación de las Vacunas del Instituto de Inmunología de La Jolla, en entrevista con The New York Times.

De igual forma, los especialistas advirtieron que tampoco es correcto pensar que es necesario o conveniente tener fiebre para que la vacuna sea más eficaz.

¿Qué hacer si aparece la fiebre después de vacunarte?

Los médicos recomiendan que una vez que ya ha aparecido la fiebre, se tome un analgésico-antitérmico del tipo del paracetamol o el ibuprofeno, debido a que este síntoma consiste en el aumento de la temperatura corporal.

La fiebre en sí misma se considera inofensiva y no tiene necesidad de tratamiento, por lo que generalmente los remedios consisten en aliviar la incomodidad y las molestias:

Beber mucho líquido para mantenerte hidratado.
Usar ropa liviana.
Usar una manta liviana si sientes frío, hasta que pasen los escalofríos.
Tomar paracetamol o ibuprofeno y seguir las instrucciones de la etiqueta.
Vacunación COVID e Influenza 2023: ¿qué vacunas se pondrán?
A partir de octubre de 2023 a marzo de 2024, las instituciones sanitarias de México aplicarán un total de 35.2 millones de dosis contra la influenza y 19.4 millones contra el virus SARS-CoV-2 en todas las entidades federativas.

Abdala será la vacuna contra COVID que se aplicará en esta campaña y se prevé que a partir de noviembre se incorporen dosis de la vacuna Sputnik. Asimismo, por primera vez en el país se aplicará la vacuna tetravalente contra la influenza, es decir, la protección contra los cuatro virus de esta infección.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, las vacunas para la población se aplicarán únicamente en hospitales y centros de salud.

Con información de AP

 

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