En México, un grupo de científicos han creado una plataforma tecnológica para identificar la presencia de misoginia y violencia lingüística a través de redes sociales en el país y al menos en la Península de Yucatán, Campeche fue el estado que resultó concentrar mayor frecuencia de esta problemática.

De acuerdo con estos primeros resultados de dicho estudio, Quintana Roo cuenta con un porcentaje de 8.8 a 11 entre la proporción de tweets más misóginos, mientras que Yucatán tiene un rango entre 12.1 a 12.6 y finalmente, Campeche, entre la península es el que tiene mayor frecuencia con 13.7 y 18.1.

Un grupo de científicos se dio a la tarea de realizar un estudio en el que se identifica la misoginia y violencia lingüística en redes sociales y hasta ahora tienen el registro de 17 mil 666 tweets identificados automáticamente como misóginos durante un de tiempo comprendido entre septiembre 2017 a octubre 2018.

Tan sólo en la Península de Yucatán, palabras como vieja, pendeja, cabrona, puta, zorra, loca, cualquiera son usadas con frecuencia en las redes sociales y esto es posible identificarlo gracias a un algoritmo desarrollado por el equipo de científicos del área de Geointeligencia Computacional de CentroGeo.

Con esta herramienta, se visualiza de una forma dinámica cuáles son las palabras misóginas más usadas en redes sociales en cada entidad federativa.

En este sentido, el grupo de investigadores consideró pertinente realizar este trabajo porque no siempre se es consciente sobre el impacto que puede tener lo que se escribe en redes sociales y en muchas ocasiones se maneja un discurso violento.

Incluso, para el desarrollo del trabajo, los científicos Alejandro Molina, Perla Fragoso, Oscar S. Siordia, Georgina Barraza, Pablo López, Rosa Peralta, Gandhi Hernández y Mario Chirinos se dieron a la tarea de observar hasta memes que bajo el pretexto de humor, lanzan un discurso misógino.

El mapa interactivo ordena la aparición de datos aleatorios, mientras que la incidencia de las palabras misóginas en las entidades va afectando la tonalidad del mapa, es decir, entre más obscuro es el color, quiere decir que se identificó más misoginia entre la información que generan los usuarios.

Los científicos han considerado urgente que se dé a conocer esta problemática, ya que a través de las redes sociales se suele normalizar la violencia y esto ocasiona que se incremente la discriminación y violencia en contra de las mujeres.

El estudio que ha sido nombrado “Misoginia en pocas palabras: Identificación y análisis de violencia escrita contra las mujeres en textos cortos de Twitter”, indica por ejemplo, que con frecuencia se busca rechazar a las mujeres debido a cómo ejercen su vida sexual, ya que se hallan palabras o frases como: zorra, buscona, cualquiera, calientahuevos y puta.

Violencia en redes sociales

La violencia en palabras sucede cuando se codifica la agresión contra las mujeres a través de palabras u otras construcciones lingüísticas. Expresiones en Twitter como “una perra menos” son misóginas porque se refieren a una mujer de manera despectiva, despreciativa y denigrante. Publicar este tipo de expresiones en las redes sociales es violencia activa, y es muy abundante en México de acuerdo con los resultados preliminares del proyecto titulado “Misoginia en pocas palabras: Identificación y análisis de violencia escrita contra las mujeres en textos cortos de Twitter”.

Desde el punto de vista lingüístico, llama la atención que la sexualidad de las mujeres genera una gran cantidad de léxico negativo a diferencia de lo que sucede con la sexualidad de los hombres, en la que el léxico privilegia en términos positivos el desempeño sexual o la aceptación social. El léxico generalizado se centra en rechazar y despreciar a aquellas mujeres que ejercen libremente su sexualidad: zorra, buscona, cualquiera, calientahuevos y, por supuesto, puta.

Las palabras utilizadas en el discurso misógino, colocan a las mujeres en un espacio de inferioridad, inmadurez e irracionalidad, de modo que el lenguaje se convierte en una forma de violencia cultural y violencia estructural. El sociólogo y pacifista Johan Galtung señala que la violencia cultural, a través de discursos e ideologías de odio como el racismo, la xenofobia y la misoginia, impacta profundamente en la desigualdad social, pues legitima -mediante la descalificación-, la desigualdad entre personas con distintos fenotipos, nacionalidades, sexos y géneros. A la vez, al naturalizar creencias sobre la condición inferior de las mujeres, el lenguaje reproduce la violencia estructural.

Muchas de las palabras del léxico misógino forman parte de los lemas del Diccionario Tabú (en proceso, Siglo XXI Editores), a cargo de Georgina Barraza, académica de la UNAM, han sido utilizadas por investigadores de CentroGeo y CIESAS como palabras semilla en un proceso sofisticado de minería de datos que ha permitido entrenar un modelo de clasificación automática a partir cientos de miles de tuits georeferenciados de todo el país para buscar la relación entre factores sociodemográficos y misoginia. En el mapa se muestra la proporción de tuits misóginos por entidad geográfica en el territorio nacional para una muestra de 146 mil 469 tuits de los cuales 17 mil 666 fueron identificados automáticamente como misóginos en el periodo de septiembre 2017 a octubre 2018.

Con información del Laboratorio Nacional de GeoInteligencia (GeoInt) y Conacyt

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